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Energía & Inteligencia

Cómo aislar una casa del frío ya construida: soluciones con y sin obra

Javier López
actualizado: 23. septiembre 2026 18:30
Material de aislamiento térmico para el hogar
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Cómo aislar una casa del frío ya construida: soluciones con y sin obra

Cuando llega el invierno, hay casas en las que parece imposible mantener una temperatura agradable. Paredes frías, corrientes junto a las ventanas, suelos helados o habitaciones que tardan muchísimo en calentarse pueden ser señales de que merece la pena revisar el aislamiento.

Pero antes de comprar materiales o pensar en cambiar todas las ventanas, conviene averiguar por dónde está perdiendo calor la vivienda. No todas las casas tienen el mismo problema y, por tanto, tampoco existe una única solución para aislarlas del frío.

¿Qué hacer si tu casa es muy fría?

Empieza por observar qué ocurre en cada habitación. No necesitas saber de construcción para hacer una primera revisión:

  • ¿Notas corrientes de aire alrededor de puertas o ventanas?
  • ¿Hay paredes que están mucho más frías que otras?
  • ¿Vives en un ático o justo debajo del tejado?
  • ¿El suelo está muy frío y debajo hay un garaje, un local o un espacio sin calefacción?
  • ¿Aparecen condensación o manchas de humedad?
  • ¿Hay habitaciones que cuesta mucho más calentar que otras?

Las ventanas son solo una parte de la casa. Paredes exteriores, cubiertas y suelos también pueden necesitar mejoras de aislamiento. Son, junto con los vidrios y las ventanas, algunos de los elementos sobre los que contempla actuar la documentación del IDAE sobre rehabilitación térmica de edificios.

¿Por dónde puede perder calor una casa?

Las sensaciones que tienes dentro de casa pueden darte algunas pistas sobre dónde empezar a mirar:

Lo que notas Qué conviene revisar Por dónde empezar
Corrientes junto a puertas o ventanas Juntas, cierres, marco y cajón de persiana Buscar posibles entradas de aire
Pared exterior muy fría Pared y encuentros con otros elementos Comprobar cómo está aislada
Última planta especialmente fría Cubierta o tejado Revisar su aislamiento
Suelo muy frío Suelo y espacio situado debajo Comprobar si debajo hay una zona sin calefacción
Condensación o moho Humedad, ventilación y puntos especialmente fríos Identificar la causa antes de tapar o aislar la zona

También puede haber puntos concretos que estén especialmente fríos, por ejemplo en algunos encuentros entre paredes, pilares, suelos o cubiertas. Técnicamente se conocen como puentes térmicos: son zonas en las que puede producirse un mayor intercambio de calor y, en determinadas condiciones, pueden favorecer la aparición de condensaciones. El Código Técnico de la Edificación (CTE) cuenta con documentación específica sobre ambos fenómenos.

Cómo aislar una casa del frío ya construida

Una casa que ya está construida puede mejorar su aislamiento. Lo importante es actuar allí donde está el problema en lugar de aplicar la misma solución a todas las viviendas.

1. Revisa ventanas y puertas

Si notas una corriente cerca de una ventana cerrada, empieza por lo más sencillo: comprueba las juntas, el cierre de las hojas, la zona que une el marco con la pared y el cajón de la persiana.

Si no entra aire pero la zona sigue siendo muy fría, puede que el problema esté en la propia ventana. Dependiendo del caso, se puede actuar sobre el vidrio o puede ser necesario renovar también el marco. Ambas posibilidades forman parte de las soluciones recogidas en las guías de rehabilitación del IDAE.

En resumen: no siempre hay que cambiar toda la ventana, pero un burlete tampoco soluciona cualquier problema de aislamiento.

2. Comprueba las paredes exteriores

Si una pared que da a la calle está siempre muy fría, merece la pena estudiar cómo está aislada.

Una pared puede aislarse desde fuera, desde dentro o, en algunas viviendas, aprovechando la cámara que existe en su interior. Una de las soluciones exteriores es el SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior), que consiste, de forma simplificada, en incorporar un sistema de aislamiento por la cara exterior del edificio. El IDAE dispone de una guía específica sobre este sistema.

¿Cuál es mejor? No hay una respuesta válida para todas las casas. Dependerá de cómo esté construida la pared, de su estado, del espacio disponible y del tipo de reforma que quieras hacer.

3. No te olvides del tejado

Si vives en un ático o en una casa unifamiliar, mira también hacia arriba. La cubierta separa las habitaciones situadas debajo del exterior, así que su aislamiento también forma parte del comportamiento térmico de la vivienda.

Si esas habitaciones son especialmente frías en invierno —o se calientan muchísimo en verano—, merece la pena revisar la cubierta antes de asumir que todo se solucionará cambiando las ventanas o poniendo más calefacción.

4. ¿Y si el frío viene del suelo?

También puede ocurrir, sobre todo si debajo de casa tienes un garaje, un porche, un local o cualquier otro espacio que no se climatiza.

En ese caso, merece la pena estudiar la separación entre ambos espacios. Dependiendo del edificio, puede ser posible actuar desde el suelo de la vivienda o desde el techo del espacio situado debajo.

Cómo aislar una casa del frío sin obras

No todos los problemas requieren empezar una reforma. Si lo que tienes son pequeñas entradas de aire, puedes hacer primero algunas comprobaciones sencillas:

  • Revisa juntas y burletes de puertas y ventanas y sustituye los que estén deteriorados.
  • Comprueba que puertas y ventanas cierren bien.
  • Revisa el cajón de la persiana si notas aire alrededor.
  • Comprueba la unión entre el marco y la pared si la corriente aparece en un punto concreto.
  • Utiliza cortinas o alfombras para mejorar el confort, pero sin confundirlas con una solución de aislamiento.

Esta última diferencia es importante. Una cortina gruesa puede hacer que una habitación resulte más confortable, pero no sustituye el aislamiento de una pared. Del mismo modo, un burlete puede solucionar una pequeña entrada de aire, pero no una fachada mal aislada.

Cómo aislar una pared del frío

Si tienes una pared helada, quizá lo primero que se te ocurra sea cubrirla con corcho, paneles aislantes u otro material. Sin embargo, antes de hacerlo conviene saber por qué está tan fría.

Como hemos visto, una pared puede aislarse desde el exterior, desde el interior o, en determinados casos, actuando sobre una cámara existente. La solución correcta dependerá de cómo esté construida.

Ten especial cuidado si además ves moho, humedad o mucha condensación. No es buena idea limitarse a tapar la zona. Las condensaciones pueden estar relacionadas con las condiciones térmicas del cerramiento y requieren identificar primero qué está ocurriendo; de hecho, el CTE dispone de documentación específica para comprobar condensaciones en los cerramientos.

¿Qué materiales se utilizan para aislar una casa del frío?

Aquí es fácil encontrarse con listas que prometen “el mejor aislante”. En realidad, el material adecuado depende de dónde y cómo vaya a utilizarse.

Entre los materiales utilizados en rehabilitación térmica encontramos la lana mineral, el poliestireno expandido (EPS), el poliestireno extruido (XPS) o el poliuretano. El IDAE dedica guías técnicas específicas a estos materiales y sus aplicaciones.

Material Explicado fácil Puede utilizarse en
Lana mineral Material aislante que incluye productos de lana de vidrio y lana de roca Paredes, cubiertas y separaciones interiores, según el sistema
EPS Poliestireno expandido utilizado en forma de productos aislantes Fachadas y cubiertas, entre otras soluciones
XPS Poliestireno extruido utilizado en forma de planchas aislantes Diferentes soluciones de rehabilitación, según la aplicación
Poliuretano Material aislante que puede formar parte de distintos sistemas constructivos Paredes, cubiertas y otros elementos, dependiendo del sistema

Así que, en lugar de preguntarte cuál es “el mejor aislante del mundo”, piensa primero en qué parte de la casa necesitas aislar. Después podrás valorar qué material y qué sistema son adecuados para ese lugar concreto.

Entonces, ¿qué deberías aislar primero?

Si después de todo esto sigues sin saber por dónde empezar, utiliza esta pequeña chuleta:

  • Entra aire por una puerta o ventana: empieza revisando juntas y cierres.
  • Una pared exterior está siempre muy fría: comprueba su aislamiento.
  • Vives justo debajo del tejado: revisa también la cubierta.
  • El suelo está helado: mira qué espacio tienes debajo.
  • Hay humedad, moho o condensación: identifica primero la causa.
  • Ya vas a hacer una reforma: aprovecha para estudiar si merece la pena mejorar el aislamiento.

La idea más importante es esta: no empieces preguntándote qué aislante comprar; empieza preguntándote dónde está el problema. Una pequeña entrada de aire y una pared mal aislada pueden hacer que sientas frío, pero no se solucionan de la misma manera.

Una casa preparada para el invierno empieza por un buen diagnóstico

Aislar una casa del frío no significa necesariamente meterse en una gran obra. A veces basta con solucionar una entrada de aire localizada. En otros casos, el problema está en las paredes, las ventanas, el tejado o el suelo y requiere una intervención mayor.

Observa primero dónde notas más el frío y qué habitaciones cuesta mantener a una temperatura agradable. A partir de ahí podrás distinguir entre una pequeña mejora que puedes hacer en casa y una actuación para la que merece la pena contar con un profesional.

Y recuerda que el aislamiento no sirve únicamente para el invierno. Mejorar el aislamiento de paredes, cubierta, suelos y ventanas puede ayudar a reducir la energía necesaria para mantener una temperatura confortable tanto en invierno como en verano, uno de los objetivos de las actuaciones de rehabilitación térmica recogidas por el IDAE.

Más preguntas

¿Cómo puedo aislar térmicamente una casa que ya está construida?

Puedes mejorar diferentes zonas, como paredes, ventanas, tejado o suelo. Antes de elegir una solución, intenta identificar dónde está el principal problema de la vivienda.

¿Cómo aislar una pared del frío de forma casera?

Si existe una pequeña entrada de aire cerca de la pared o de una ventana, puedes empezar revisando juntas y encuentros. Pero colocar cualquier revestimiento sobre una pared fría no significa necesariamente que la estés aislando correctamente. Si además hay humedad o condensación, averigua primero su origen.

¿Qué poner en la pared para que no pase el frío?

Dependerá de cómo esté construida. Existen sistemas para aislar desde el exterior o el interior y, en algunas viviendas, puede ser posible aprovechar una cámara existente. No hay un único material adecuado para todas las paredes.

¿Qué material no deja pasar el frío?

Ningún material bloquea por completo el intercambio de calor. Los materiales aislantes ayudan a dificultarlo, pero el resultado depende del material, del espesor utilizado y de cómo esté instalado dentro del conjunto de la pared, cubierta o suelo.

¿Cuál es el mejor aislante térmico para el frío?

No existe un único aislante que sea el mejor para cualquier casa. Materiales como lana mineral, EPS, XPS o poliuretano pueden utilizarse en diferentes soluciones. La elección depende de qué quieras aislar, de cómo esté construido y de las condiciones concretas de la vivienda.

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