Las arizónicas se han convertido en una de las plantas más buscadas después de que la Comunidad de Madrid anunciara cambios para limitar su uso cerca de zonas forestales. Estos setos son habituales en jardines y parcelas por su rápido crecimiento y su capacidad para proporcionar privacidad. Sin embargo, su elevada inflamabilidad puede favorecer la propagación de un incendio.
La medida anunciada no significa que todos los propietarios que tengan arizónicas deban arrancarlas inmediatamente. El objetivo es impedir nuevas plantaciones en determinadas zonas de riesgo y favorecer progresivamente su sustitución. Además, la Comunidad de Madrid ha anunciado ayudas para facilitar la retirada.
¿Qué son las arizónicas?
La arizónica, conocida habitualmente con este nombre aunque pertenece al género Cupressus, es una conífera muy utilizada para formar setos. Crece con relativa rapidez, soporta bien la poda y permite crear una pantalla vegetal densa, características que explican su presencia en numerosos jardines particulares y urbanizaciones.
Precisamente esa densidad puede convertirse en un problema cuando el seto acumula ramas y hojas secas. La Comunidad de Madrid advierte sobre los riesgos de las arizónicas en viviendas debido a su elevada inflamabilidad y a la posibilidad de que contribuyan a propagar un incendio hasta las edificaciones.
¿Por qué Madrid quiere prohibir nuevas arizónicas?
La Comunidad de Madrid ha anunciado una modificación de la normativa para impedir nuevas plantaciones de arizónicas y otras especies resinosas en la interfaz urbano-forestal. Se trata de las zonas en las que las viviendas y urbanizaciones se encuentran próximas a terrenos forestales y donde un incendio puede alcanzar con mayor facilidad las edificaciones.
La medida forma parte de la estrategia regional de prevención de incendios. De hecho, la Comunidad ya había anunciado en junio de 2026 su intención de modificar la Ley de Protección y Fomento del Arbolado Urbano para facilitar la sustitución de estos setos por otras especies menos inflamables.
El objetivo es reducir la presencia de vegetación especialmente combustible alrededor de las viviendas y evitar que los setos puedan funcionar como una vía de propagación del fuego desde una zona forestal hasta las casas.
¿Tengo que quitar las arizónicas de mi jardín?
No se ha anunciado una obligación general de retirar todas las arizónicas existentes en los jardines de Madrid. El cambio planteado se centra en restringir nuevas plantaciones en determinadas zonas próximas a terrenos forestales y en facilitar la sustitución de ejemplares existentes.
Por tanto, tener actualmente un seto de arizónicas no implica por sí solo que el propietario tenga que eliminarlo inmediatamente. Habrá que atender a la regulación definitiva y a las condiciones que establezca la Comunidad de Madrid cuando se concrete la modificación normativa.
La situación puede ser especialmente relevante para propietarios de viviendas situadas junto a montes o masas forestales. En estos casos, reducir la vegetación inflamable alrededor de la casa forma parte de las medidas recomendadas para limitar el riesgo de propagación de un incendio.
¿Habrá ayudas para retirar las arizónicas?
Sí. La Comunidad de Madrid ha anunciado una partida de un millón de euros en ayudas destinada a facilitar la sustitución de cerramientos vegetales formados por arizónicas y otras especies resinosas por vegetación menos inflamable.
El anuncio resulta especialmente relevante para comunidades de propietarios y particulares que cuentan con grandes extensiones de estos setos, ya que su retirada y posterior sustitución puede representar un coste considerable.
No obstante, antes de iniciar una actuación pensando en recibir una subvención conviene esperar a conocer las condiciones de la convocatoria: beneficiarios, actuaciones subvencionables, cuantías y procedimiento de solicitud.
Qué hacer si tienes arizónicas cerca de casa
Aunque no vayas a sustituir inmediatamente el seto, existen medidas que pueden reducir el riesgo. La Comunidad de Madrid recomienda mantener correctamente esta vegetación y evitar la acumulación de material seco.
Entre las principales precauciones se encuentran retirar periódicamente ramas y hojas secas, realizar podas de mantenimiento y evitar que el seto esté en contacto con otros elementos combustibles.
Los Bomberos de la Comunidad de Madrid recomiendan además mantener las arizónicas a más de cinco metros de las edificaciones siempre que sea posible. En viviendas situadas junto a terrenos forestales, el mantenimiento del jardín adquiere especial importancia durante los meses de mayor riesgo de incendios.
¿Qué plantas pueden sustituir a las arizónicas?
Eliminar un seto no significa necesariamente renunciar a la privacidad del jardín. La propia campaña de prevención de la Comunidad de Madrid propone diferentes especies que pueden utilizarse como alternativa y presentan menor inflamabilidad.
Entre ellas se encuentran la hiedra, la madreselva, el jazmín estrella, el boj, el espino de fuego y el aligustre. La elección dependerá de factores como el espacio disponible, la exposición solar, las necesidades de riego y el tipo de cerramiento que se quiera conseguir.
Antes de sustituir un seto completo conviene valorar también las características concretas del jardín. No todas las especies ofrecen la misma velocidad de crecimiento, altura o capacidad para formar una pantalla visual.
Una medida centrada en prevenir incendios cerca de las viviendas
El anuncio sobre las arizónicas forma parte de un cambio más amplio en la prevención de incendios en las zonas donde viviendas y espacios forestales están muy próximos.
Para los propietarios, la principal conclusión por ahora es sencilla: tener arizónicas no significa que haya que retirarlas inmediatamente. Sin embargo, quienes vivan cerca de una zona forestal deberían prestar especial atención a su mantenimiento y a la futura regulación.
Si finalmente se desarrolla el programa de ayudas anunciado, sustituir estos setos por especies menos inflamables podría convertirse además en una opción más accesible para mejorar la protección de jardines y viviendas.
